Hábitos para tener unos dientes perfectos

La sonrisa es nuestra carta de presentación y de ahí que cuando no está bonita acostumbramos a ocultarla. Descubre de qué manera puedes tener unos dientes blancos por más tiempo.

Tener una correcta higiene bucal y visitar al dentista periódicamente ayuda a sostener una sonrisa sana y bonita.

Hay algunos gestos cotidianos que te ayudan a mantener unos dientes limpios y brillantes, y otros hábitos “inofensivos” que al contrario pueden estar perjudicando al aspecto de tu sonrisa.

¿Sueles usar colutorios bucales?


Comprueba si llevan clorhexidina. Si es así, resultan muy efectivos para combatir la placa bacteriana, pero usados de forma regular dejan los dientes con máculas de color oscuro.

Hazte una limpieza bucal una o dos veces al año para recobrar el tono natural de tus dientes.

Cepíllate con mucha suavidad


No por frotar más fuerte lograrás que te queden más blancos. Al contrario, vas a estar erosionando el esmalte y vas a hacer más visible el tono de la dentina, con sus tonos amarillos o grises. Escoge siempre y en toda circunstancia cepillos de cerda media o bien suave y evita cepillarte inmediatamente después de ingerir bebidas o comestibles ácidos por el hecho de que vas a aumentar la erosión.

Si te cepillas de manera fuerte puedes erosionar el esmalte. No uses dentífricos con textura arenisca. Su acción es abrasiva.

Procura no alternar el frío con el calor

Los cambios térmicos resquebrajan el esmalte de los dientes, que ya hemos visto que es su primera capa protectora.

Cuantas más microfisuras tenga el esmalte, más pigmentos van a poder acceder a la dentina. Y en el momento en que han llegado al interior del diente dejan máculas mucho más difíciles de quitar.

Usa una pajita para tomar bebidas frías. De esta manera evitarás asimismo molestias si los tienes sensibles.

Si fumas, revísate más a menudo


Los pigmentos del humo del tabaco (la nicotina y el alquitrán) se van quedando pegados en la superficie de los dientes y pueden incluso provocar que su color se vuelva negruzco.

Con el café pasa precisamente lo mismo. Y de ahí que, las personas que suelen fumar y tomar café frecuentemente presentan la inconfundible sonrisa del fumador.

Tomar un café y luego fumar mancha los dientes el doble.

dientes perfectos

No aprietes los dientes

Rechinar los dientes por tensión o estrés, lo que se conoce por “bruxismo“, gasta el esmalte. De nuevo, un esmalte adelgazado favorece las coloraciones y tinciones.

Pide a tu dentista que te haga una férula de descarga (se coloca en los dientes por la noche) si acostumbras a apretarlos al dormir.

No te laves los dientes justo después de comer

Quizá pienses que lavarte los dientes justo después de comer es un acto que protege tu dentición, pero en realidad no es lo más adecuado para lograr una buena salud bucal.

El problema es que si te cepillas los dientes al terminar de comer esparces el ácido de la comida por toda la boca haciendo que su efecto sea más intenso, lo que puede favorecer que el esmalte se desgaste.
Espera un poco a que el ácido se elimine.

Deberías aguardar por lo menos veinte minutos antes de cepillar tus dientes tras la comida. Así tu propia saliva hará disminuir el nivel de acidez en la boca y su pH se reducirá paulatinamente.

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