23 octubre, 2021

¿Cuál es el riesgo de retrasar un tratamiento dental?

“El 33% de los españoles se plantea renunciar ir al dentista en los próximos meses por motivos económicos y la incertidumbre que causa la pandemia de coronavirus.” – KEY-STONE.


“Estos últimos meses del año y durante 2021, una de cada tres personas, con edades comprendidas entre los 20 y los 74 años (unos 12 millones de españoles), renunciará a tratamientos dentales por motivos económicos, a no ser que se trate de emergencias” – SEPA.

Tras dos meses de confinamiento, muchos profesionales del sector médico y bucodental expresan su preocupación por la salud de muchos pacientes, que frente a la crisis generada por el COVID-19, han preferido o se han visto obligados a aplazar sus tratamientos. De todas las razones destacan ante todo: una situación laboral, económica incierta y el miedo al contagio.
Por ese último, desde el Consejo General de Dentistas se ha elaborado un estricto protocolo de actuación para garantizar la seguridad en la « nueva normalidad », el cual es aplicado rigurosamente en clínica dental Fojo y Pierini.

Pero, ¿qué sucede al retrasar un tratamiento dental?

Aparición de nuevas enfermedades tales como:

Enfermedades periodontales como la gingivitis o periodontitis por no realizar su
limpieza bucal que permita retirar el sarro.

Caries que de no ser tratadas a tiempo podrían derivar a endodoncias o incluso
a extracción.

Infecciones graves derivadas de otra pequeña que al seguir avanzando puede
provocar abscesos que necesiten hospitalización o lleguen incluso a provocar la
muerte. Es el caso de la Angina de Ludwig, infección severa de origen dental en
la que el pus invade gravemente cara, cuello, vías respiratorias y pulmones.

Tumores derivados de unas simples llaguitas en la boca que persistan por más
de 3 semanas y deban ser biopsiadas. En estos casos un simple diagnóstico
precoz mejora su pronóstico


Incremento del presupuesto

Visitar el dentista una o dos veces al año para hacer un simple “mantenimiento” de la salud oral que si se diagnostica alguna patología esté en fase inicial es mucho más barato que esperar a que se desarrolle el problema para acudir a la clínica. Un ejemplo es la caries que de no ser tratada podría derivar a endodoncia, extracción y por lo tanto a un presupuesto que podría pasar de una simple obturación a una solución protética más extensa (prótesis, puentes o implante).


Tratamientos más invasivos

Los tratamientos preventivos llevan técnicas indoloras al contrario del paciente que ya acuda con sintomatología y cuyos tratamientos puedan ser más desagradables sea por dolor, tiempo o complicaciones. En conclusión, la prevención es la mejor de las medicinas tanto en cuestión de salud como de presupuesto y por ello recomendamos una revisión anual completa a cada paciente sean niños o adultos.


“La procrastinación hace difíciles las cosas fáciles, y hace aún más difíciles las cosas difíciles”. (Mason Cooley)
“Mi consejo es: nunca hagas mañana lo que puedas hacer hoy” (Charles Dickens “David Copperfield”)

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